OBSOLESCENCIA

Un documental sobre chatarra visual y las personas que trabajan con ella.

CARTA DE MOTIVOS

Motivos2

Hace algunos años, cuando estudiaba etnología, comencé a interesarme por el trabajo informal en la Ciudad de México. Por una parte, llamaban mi atención el número de familias que viven de estas actividades y la importancia que tienen en la economía del país; por la otra, los distintos tipos y variantes de trabajos que existen. Después de un primer cortometraje documental sobre un barrendero de la ciudad (Ojo Escoba [2008]), me empecé a enfocar en el tema de los oficios, sobre todo en su papel en la vida cotidiana. Esto me planteó algunas preguntas: ¿cuáles son los factores que intervienen en su supervivencia o desaparición?, ¿cuáles seguirán vigentes en las siguientes décadas?, ¿qué papel juegan en la vida de la ciudad? Al intentar responderlas, me di cuenta que los oficios que me interesan están casi siempre vinculados al mantenimiento y a la reparación de objetos e inmuebles (plomero, afilador de cuchillos, tapicero, reparador de cortinas y persianas, reparador de aparatos, etc.).

Un accidente con una cámara MiniDV me obligó a buscar un local de reparación. Encontré varios lugares en el centro de la Ciudad de México. Una pequeña plaza especializada en reparación de cámaras llamó mi atención: no sólo por el gran número de cámaras apiladas, sino también por lo recientes que eran muchas de ellas. Entonces empecé a preguntarme sobre “los valores de estos objetos” y las relaciones que construyen con ellos quienes los arreglan o venden como chatarra, ¿por qué reparar? cierto es que hay un valor económico (adquirir uno nuevo, como era mi caso, no siempre es viable o la evidente devaluación de estos objetos y la imposibilidad de recuperar la inversión invitan a utilizarlos hasta que sean inservibles) pero, ¿qué otros están presentes en la decisión de reparar o tirar?

A los oficios y la reparación, se sumó otro tema: la obsolescencia. En ese punto, caí en cuenta de una tensión presente en los oficios de reparación: las cosas que no pueden ser reparadas o cuya reparación es demasiado costosa por el precio de las piezas, exigen un reemplazo (cosa muy común entre cámaras fotográficas y de video) lo que ha hecho que estos oficios se vuelven complicados de llevar a cabo porque cada vez son menores las ganancias. Tratando de seguir la ruta por la que transita un televisor y las piezas que sobran de las cámaras de video en reparación para ser recicladas, no encontré un camino claro que me permitiera entender el proceso y llegar a las personas que intervienen en el y a los lugares donde terminan los desechos tecnológicos. A partir de ahí, surgió la idea de hacer un documental que convine elementos del cine observacional y la etnobiografía como una forma de realización documental para entrar en la historia de vida y los mundos culturales que construyen las personas que desempeñan oficios vinculados a la reparación, compra y venta de cámaras de video y televisiones usadas.

Al revisar la relación del consumo con oficios como la reparación de cámaras, lo que se vislumbra a primera vista es el cómo estos han llegado a ocupar una posición periférica en las estructuras laborales de la ciudad, posiblemente por el tiempo de vida y las lógicas de producción de estos aparatos. En este sentido lo que me interesa es contar la historia de las personas que desempeñan estos oficios a través de la historia de los objetos con los que trabajan. Buscó entender las tensiones y los impactos que tienen las modalidades consumo y obsolescencia actuales en la vida cotidiana de estas las personas y de los espacios donde viven y trabajan.